Si alguna vez has estado en una sala IMAX sabes que no vas a ver una peli, sino que vas a vivirla. Esta experiencia brutalmente inmersivaes lo que hace que el formato IMAX sea el favorito de grandes directores de cine como Nolan.
Desde su creación este formato ha conquistado a directores que quieren que el público viva la historia al máximo, que el tamaño de la pantalla y la calidad de la imagen generen emoción física.
Cuando el cine te hace sentir dentro de la pantalla
Cuando un director dice "rodamos en IMAX", promete espectáculo puro. Detrás de esas letras gigantes hay décadas de desarrollo técnico y la voluntad de llevar la imagen más allá de sus límites.
Me invitaron al cine a ver «Misión imposible: Sentencia final» en Screen X, pero creo que IMAX es mejor formato. 😬
Interstellar, Dune u Oppenheimer no solo se ven, se viven, y hoy vamos a contarte por qué este formato se ha convertido en el preferido de los grandes creadores del cine moderno.
¿Qué es el formato IMAX?
Este formato combina cámaras enormes, película de altísima resolución, pantallas gigantes y sonido envolvente. Todo para ofrecer una imagen más clara, más grande y más real que en cualquier cine convencional.
Grandes producciones lo usan para que cada detalle se sienta enorme. Desde las montañas de Interstellar hasta los combates espaciales de Tenet, IMAX es la diferencia entre ver una escena y estar dentro de ella.
Un poco de historia: de Canadá al Olimpo del cine
IMAX nació en Canadá en los años 60 gracias a Graeme Ferguson, Roman Kroitor, Robert Kerr y William Shaw. Su meta era simple pero ambiciosa: crear la imagen más grande posible. De ahí su nombre, que viene de Image Maximum.
La primera proyección pública llegó en 1970, y aunque empezó en museos y exposiciones, pronto conquistó a los cines comerciales.
Con los años la tecnología evolucionó hasta convertirse en un estándar de calidad cinematográfica. Hoy, IMAX Corporation es sinónimo de innovación visual.
Y lo mejor: esa pasión por lo gigantesco no se ha perdido. Cada nueva cámara IMAX es una evolución hacia la perfección visual que los directores más exigentes persiguen como un santo grial.
Un poco de rollo técnico
Las cámaras IMAX usan película de 70 mm con 15 perforaciones, lo que significa que capturan muchísimo más detalles. En términos de calidad, eso equivale a una resolución 10 veces mayorque el cine tradicional de 35 mm.
La relación de aspecto también cambia: en IMAX clásico es 1.43:1, lo que abre los planos. Además, los proyectores IMAX utilizan sistemas de láser y lentes de precisión que aumentan el brillo, el contraste y la estabilidad de la imagen.
Además, IMAX usa mezclas personalizadas con altavoces colocados milimétricamente. ¡Un sonido literalmente envolvente!
IMAX en el cine: pantalla grande, grande
Ver una peli en una sala IMAX es una experiencia. La pantalla curva puede medir más de 20 metros de altura, y las butacas están dispuestas para llenar tu campo de visión.
En películas como Oppenheimer o Dune, las escenas filmadas con cámaras IMAX se expanden para mostrarte más imagen de la que verías en un cine normal. Esas franjas negras desaparecen, y de repente estás dentro de un desierto o en medio de una explosión nuclear.
Además, las proyecciones IMAX usan sistemas láser que logran colores más profundos y negros más reales, y un sonido calibrado específicamente para cada sala. Por eso, aunque pagues un poco más, la experiencia lo vale.
Los directores fans de IMAX
Si hay un fan número uno de IMAX ese es Christopher Nolan. Desde El caballero oscurohasta Oppenheimer, Nolan rueda con cámaras IMAX para aprovechar la textura, la profundidad y la escala visual que ofrece el formato.
Otro enamorado es Denis Villeneuve, que rodó grandes secuencias en IMAX para que el desierto de Arrakis te engullera. Lo mismo pasa con directores como James Cameron, que lo utilizó en Avatar: El sentido del agua, o Brad Bird, que experimentó con él en Misión imposible: Protocolo fantasma.
Para todos ellos, IMAX es un lenguaje visual propio. Les permite construir películas que no solo cuentan historias,sino que te las hacen sentir.
¿Por qué lo aman tanto?
Porque IMAX te da poder creativo total. El formato ofrece más espacio para componer planos, más detalle para trabajar la luz y una inmersión que ningún otro sistema iguala. Cada escena filmada en IMAX tiene una energía que simplemente no se puede replicar.
Además, en la era del streaming, IMAX reivindica la experiencia del cine físico. Obliga al espectador a vivir algo que en casa no se puede imitar del todo. Es, en esencia, el formato que recuerda por qué el cine sigue siendo mágico. Y por eso se ha convertido en un símbolo de ambición y arte visual.
Cuando el cine se siente gigante
IMAX es una filosofía cinematográfica que busca envolver al espectador en cada plano. Por eso, cuando grandes directores eligen este formato, no lo hacen por moda, sino porque quieren que sientas la historia como si tú también estuvieras dentro.
Así que la próxima vez que veas Filmado en IMAX, que sepas que estás ante la promesa de una experiencia que solo el cine puede darte: grande, intensa y tan real que parece que la pantalla va a tragarte. ¿Cuántas pelis has visto en este formato? 🎬🍿