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Guías y tutoriales

Los mejores trucos y consejos para ahorrar energía

17 min

Descubre los mejores consejos para que tu casa tenga mayor eficiencia energética y así ahorrar en la factura de la luz y cuidar el planeta.


Tenemos muchos motivos para ponernos las pilas (o una batería recargable, mejor) y comenzar de una vez a ser más eficientes energéticamente hablando. Por eso te hemos traído un completísimo post con los mejores trucos y consejos para ahorrar energía en tu día a día.

Si nos peguntas por qué merece la pena adoptar nuevos hábitos, solo se nos ocurren ventajas. Contaminarás menos, ahorrarás dinero en tu factura y alargarás la vida útil de tus equipos electrónicos.

Todo lo que te contamos en este post está enfocado en la energía eléctrica. Otras energías como el gas natural, Red Bull, jalea real, y demás, las dejamos para otro momento.

Los mejores trucos y consejos para ahorrar energía sea como sea tu casa y tu estilo de vida

Cada hogar es un mundo, tanto por cómo es la casa como por quién vive en ella. Por eso hemos organizado nuestros consejos de tal manera que encuentres los que mejor se adapten a tu situación.

Salón minimalista con radiador

Algunos quizás ya los hayas escuchado o incluso los estés aplicando en tu casa, así que también hemos reunido pequeños trucos no tan comunes, pero que en el día a día marcarán la diferencia.

Hábitos de ahorro energético en casa para cualquier época del año

Hay cosas que puedes aplicar en cualquier momento, y otras que, en función de la época en la que estemos, te ayudarán a mejorar la eficiencia energética.

Algunas ideas que puedes empezar a aplicar serían:

Usa bombillas LED para mayor eficiencia lumínica

Utilizar bombillas LED es uno de los primeros pasos y de los más fáciles para lograr un hogar sostenible.

Pero no vayas corriendo a sustituir las que tienes en casa. La primera regla de cualquier persona eco-responsable es utilizar lo que tienes hasta que termine su vida útil. Y después, acuérdate de desecharlo de la forma correcta.

De esta manera no desperdiciarás bombillas que aún funcionan y podrás cambiarlas de forma gradual por otras de bajo consumo.

Hasta 150 lúmenes por watt

La razón por la que te recomendamos las bombillas LED es su eficiencia lumínica. Una bombilla LED de alto rendimiento tiene hasta 150 lúmenes por watt. Por su parte, una bombilla LED convencional llega hasta 80 lúmenes por watt. Dicho rápido mal: menos corriente y más brilli-brilli, con las bombillas LED puedes conseguir que se emita mucha más luz con mucha menos electricidad.

En el lado oscuro de la fuerza: la importancia de apagar la luz

Negaremos que hemos dicho que está bien pasarse al lado oscuro, por lo menos durante algunos momentos del día. Apagar la luz, ese pequeño gesto que trae de cabeza a padres, abuelos, parejas y compañeros de piso, no sólo te puede evitar un susto en la próxima factura, sino que ayuda a que el planeta nos dure un poquito más y mejor.

En fin, si eres de los que inevitablemente se olvida de apagar la luz cada vez que sale de la habitación, no tenemos el remedio definitivo pero quizás te pueda ayudar un juego más viejo que la tos: Cada vez que hayas salido de una habitación sin apagar la luz, mete 1 euro en un tarro. Terapia de choque, ya verás, ya.

Sensores para que la luz se apague sola

Otra opción es ir equipando poco a poco tu casa con algunos gadgets que iluminen cuando estás cerca y se apaguen solos tras algunos segundos de inactividad. Por ejemplo, esta luz para la taza del váter, perfecta para no encender la luz en el baño.

Por cierto: el que tuvo la idea de poner los interruptores de la luz del baño por fuera del baño, no tenía hermanos. Pero de hermanos y clones ya hablaremos otro día.

Espejito, espejito, vamos a ahorrar un poquito

Tener espejos en las paredes donde incide el sol hará que tu casa sea más luminosa durante el día y, por lo tanto, que necesites menos luz artificial. Y podrás ver tu cara bonita más seguido.

Salón pequeño con espejos

Además, algunos acabados de decoración imitan a los espejos aunque no lo sean del todo: cojines de textura metalizada, jarrones de metal pulido, portarretratos iridiscentes, ¡imaginación al poder para sacarle brillo a tu casa!

En general, para ahorrar luz, decora con la cabeza.

La Reina Roja de Alicia en el País de las Maravillas estaría encantada con la idea de decorar con la(s) cabeza(s) pero nosotros no lo decimos literalmente... A lo que vamos es a que un poco de ingenio a la hora de plantear la decoración de tu casa se puede traducir en un ahorro significativo en la factura de la luz a lo largo de todo el año.

Salón con decoración nórdica

Sin ir más lejos: las lámparas de apoyo que tengas en el salón, las habitaciones y, en general, en las distintas estancias de tu hogar, pueden marcar la diferencia según donde estén colocadas, necesitando menos puntos de luz encendidos finalmente.

También, ten en cuenta que los colores claros en paredes y muebles ayudan a potenciar la sensación de luminosidad.

Reduce el tiempo de uso de tu secador de pelo

Si utilizas secador de pelo como parte de tu rutina, aquí un pequeño consejo: primero seca tu pelo todo lo posible con una toalla de microfibra.

De esta manera quitarás gran parte de la humedad y no necesitarás estar tanto tiempo con el secador enchufado.

Ah, y tu melenaza sufre menos.

Usa regletas con interruptor

Lo que más gasta en cualquier hogar es el llamado "consumo en stand by". Todos los aparatos que quedan enchufados a la red, incluso cuando no se utilizan, siguen consumiendo energía.

Sabemos que no todos los enchufes están accesibles en todo momento para desenchufarlos cuando los apagas, así que una manera muy cómoda de controlar esto es utilizando regletas con interruptor.

Esto cortará el paso de energía a los aparatos y reducirá considerablemente el consumo.

La ropa prefiere duchas frías

No hace falta que lavemos la ropa con agua caliente. De hecho, tus prendas durarán mucho más si las lavas con agua fría.

De esta manera evitas la parte del proceso que más consume en una lavadora, que es calentar el agua.

Eso sí, toallas, ropa de cama, mascarillas y otro tipo de prendas que tienen un uso más seguido y necesitan ser desinfectadas, sí debemos lavarlas a 60ºC para su desinfección.

Vestidos colgando en una barra para ropa

Algo que puedes probar si vives solo y te cuesta llenar la lavadora entera es la adquisición de una lavadora portátil. No solo consumen menos energía, sino que puedes maniobrar mejor con coladas pequeñas y piezas que requieran especial cuidado.

Truco adicional: si al sacar la ropa de la lavadora la cuelgas para que se seque recta o, si usas secadora, la cuelgas justo al salir de la secadora, en muchos casos te ahorrarás la pereza -y la energía- de la plancha.

Congelador lleno, nevera contenta

Es probable que algunos de vosotros ya viváis con un congelador a rebosar, ¡enhorabuena! Es uno de los trucos que te aconsejamos.

¿Por qué es esto? Al estar a tope, al congelador le cuesta menos mantener una temperatura constante, ya que lo que hay dentro es una segunda fuente de frío. Como los bloques azules de gel congelado que te llevas para mantener fría la nevera de playa, pero a lo bestia: carnes congeladas, tarrinas de helado y los tuppers con los que tu abuela te salva la semana, son solo algunos ejemplos de "bloques de frío" que ayudan a tu congelador a hacer de forma más eficiente su trabajo.

Ten en cuenta que, si el congelador está vacío, depende únicamente de su electricidad para mantener la temperatura y esto incrementa el consumo.

¿Que tu abuela se ha cansado de que te lleves tuppers y no se los devuelvas y ya no te los da más? No pasa nada, prueba tú mismo a conservar comida en el congelador y, con ello, evitar el despilfarro de alimentos. Pedir lo que no te llegas a comer en el restaurante hace mucho que dejó de dar corte, ahora hasta está de moda.

Ventanas a prueba de clima

El aislamiento térmico de las ventanas es la asignatura pendiente de muchísimas viviendas y debería, poco a poco, convertirse en prioridad. Durante todo el año, la calidad de tus ventanas te permitirá ahorrar energía, ya sea en términos de calefacción o de aire acondicionado.

Beneficio adicional: las ventanas con tecnología aislante suelen aislar también el sonido y algunas lo consiguen de manera bidireccional. Un puntazo para que tus vecinos no te odien por mantener a flote tu sueño de ser cantante lírico y para que no acabes hasta el moño de tus vecinos adictos al pádel.

Ventanas con aislamiento térmico

Dato adicional: muchas comunidades autónomas en España ofrecen subvenciones para aquellas personas interesadas en cambiar las ventanas de su casa por unas nuevas con tecnología aislante. Investiga si en tu zona existe este tipo de ayudas y lánzate a conseguir un hogar mucho más estanco.

Winter is coming: Hábitos de ahorro energético en casa en invierno

En los meses más fríos del año la calefacción podría disparar la factura de la luz. Por eso es importante echar mano de trucos simples pero efectivos para que estar calentitos en casa sin dejarnos una fortuna.

Salón cálido en invierno

Abrígate, incluso dentro de casa

Presumir de tipín y las ganas de sandalias quedan estrictamente reservadas al verano. No necesitamos pasar el invierno en manga corta para estar a gusto en casa. Ponte ropa abrigada y ten mantas calentitas a mano, de esta manera puedes bajar unos grados la calefacción y lo notarás en la factura.

Ya lo dice el dicho popular: mantita y Netflix.

Como truco adicional de estilo: vestir tus espacios con alfombras, cortinas y manteles no solo ayudará a que las fibras textiles acumulen y vayan liberando calor, sino que visualmente te dará la sensación de estar en un entorno mucho más cálido.

Aislamiento térmico en los radiadores

Si cubres la parte trasera de tus radiadores con papel aislante de aluminio, logras que todo el calor que desprenden vaya directo a la habitación en vez de hacia la pared.

Radiador cerca de una ventana

Esto es más útil aún si tienes radiadores bajo las ventanas.

Un detalle importante: cuidado con los cubre-radiadores. Algunos son realmente bonitos pero están construidos de forma tal que absorben parte del calor en lugar de proyectarlo. Antes de tapar tus radiadores con piezas que te parezcan preciosas, asegúrate de que sean verdaderamente funcionales.

Solo calienta la estancia en la que estés

Imagina tener solo un radiador encendido frente a ocho, ¿algo más que añadir? Sí, cierra además las puertas para que el calor se quede donde estás y alcanzar antes la temperatura que necesitas.

Los ventiladores de techo también sirven para el invierno

Piensa que el aire caliente tiende a subir, así que quien más está disfrutando de la calefacción es... Tu techo.

Dormitorio con ventilador de techo

Si tienes ventiladores, verás que hay un interruptor en el que puedes escoger "modo invierno". Esto hará que el aire circule y que la mayor parte del aire caliente se quede en la parte baja de la habitación.

Así necesitarás menos potencia en tus radiadores y, como estos ventiladores suelen consumir muy poco, sigues ahorrando energía.

Verano en Groenlandia

Que levante la mano quien no se haya pasado con la refrigeración de su casa en verano. Si en lugar de un hogar estival tu casa parece el escenario perfecto para una película de pingüinos, presta atención, porque es posible que estés malgastando recursos energéticos.

Ventiladores de techo al poder también en verano

Hace unas pocas líneas atrás te dijimos que el ventilador de techo en invierno sirve para repartir mejor el calor del radiador. Vale, pues en verano sirve como un abanico gigante. Y sí, nos encanta.

Los ventiladores de techo consumen poco, ayudan a refrescar la habitación y son una opción económica, ¿qué más podemos pedir? Ah, por cierto, con las ventanas abiertas, favorecen la renovación del aire para ayudar a que esté libre de impurezas.

Riega por la noche

Este es un clásico. Procura regar tus plantas por la noche para que la humedad se conserve más tiempo.

Y para que tus plantas vivan mejor, porque, a ver: ¿Alguna vez has preparado espinacas o acelgas hervidas? Pues a tus plantas les pasa algo parecido cuando las riegas a pleno sol de verano, pues el agua del riego se calienta y voilà, tus queridas rosas se cuecen.

Aunque riegues a tus plantas por la noche, les puedes seguir hablando y cantando por el día.

Vive como un vampiro

Otro de los métodos que suelen causar disputas familiares, pero los hechos hablan: en cuanto salga el sol, hay que cerrar ventanas y persianas y bajar el toldo si lo tuvieras.

SAlón con las persianas bajadas

La temperatura de la casa estará más baja que en el exterior y, por lo tanto, necesitarás abusar menos del ventilador o el aire acondicionado.

Abre por la noche para refrescar. Sí, también recibirás de vez en cuando la visita de algún bichito.

Si al momento de volver a subir las persianas descubres que tu cuñado brilla como si estuviese hecho de cristales de Swarovski, es posible que venga de una familia centenaria, que se haya graduado 200 veces del instituto y que su futuro sea convertirse en Batman.

Ventilador + hielos = combinación ganadora

Pon hielos o acumuladores de frío en una palangana, si es metálica, mejor. Apunta un ventilador hacia los hielos y ¡voila! Aire fresquito para soportar el calor consumiendo pocos recursos.

Hábitos de ahorro energético según lo que hagas en casa

Esto de "según lo que hagas en casa" va sin acritud. Cada uno es libre de montar un karaoke los viernes por la tarde o de jugar a la Ouija los sábados a medianoche.

Sin juicios de valor mediante, es cierto que ahora somos muchos los que pasamos más tiempo en casa que nunca, lo que inevitablemente supone un aumento del gasto energético.

Tanto si es tu caso como si no, tenemos algunas ideas en función de tu estilo de vida.

Hábitos de ahorro durante el teletrabajo

"El teletrabajo llegó para quedarse" es una de esas frases del año que nos van a durar unos cuantos años y en algunos casos hasta será verdad.

Escritorio en casa para teletrabajo

Si tu casa es también tu oficina, toma nota para que tu próxima factura de la luz no venga con sorpresa.

Luz natural siempre que puedas

Arrumar un escritorio junto a la ventana no solo es mejor para ti, por salud mental al ver cosas que pasan fuera y por la salud de tus ojos, sino que evitarás tener las luces encendidas todo lo posible.

Si en tu barrio suele estar un señor con una máquina que sopla hojas y hace un ruido infernal, te recomendamos volver unos cuantos párrafos más arriba hasta el punto en el que hablamos del aislamiento de tus ventanas, que además de térmico también es sonoro. De nada.

¡Desconecta el portátil!

Una vez que tu laptop esté cargado, no necesitas tenerlo enchufado de manera constante. Además, cargándolo solo cuando lo necesites, alargarás la batería de tu ordenador.

Establece una rutina

Es quizás de las cosas más difíciles de aplicar, pero si tienes un horario determinado, concentrarás mejor las horas de uso de aparatos electrónicos para trabajar.

Evitarás por ejemplo tener el ordenador encendido todo el día o ayudarás a que la batería de tu móvil dure más tiempo.


Hábitos de ahorro si trabajas fuera de casa

Cuando pasas muchas horas fuera de casa es normal que te cueste un poco más controlar algunos aspectos, como la temperatura mientras estás fuera y que al llegar te encuentres con un nivel agradable.

Para gestionar tu hogar ahorrando energía mientras estás fuera de casa, la tecnología y el ingenio son tus aliados.

El termostato es tu amigo

En realidad este aparato es ideal tenerlo sea cual sea tu estilo de vida, ya que te permite tener controlada la temperatura de la casa, y programarlo para que solo encienda la calefacción cuando sea necesario.

Por eso, te recomendamos que lo programes en función de tus horarios, para asegurarte de que todo estará apagado mientras estés fuera de casa.

Usa apps para controlar tus aparatos a distancia

Como ya te hemos contado alguna vez, la domótica cada vez está ganando más terreno.

Y es que la posibilidad de encender o apagar luces, aparatos y calefacción estando fuera de casa es una opción perfecta para controlar el gasto energético de tu hogar.

Aprovecha mientras duermes

La lavadora y el lavavajillas (siempre llenos) pueden hacer sus tareas mientras duermes. Así los utilizas en un horario de bajo consumo y te levantarás con esa parte resuelta.

Ahorro energético según tu tipo de familia

Como te decíamos antes, sabemos que nada tiene que ver el estilo de vida de una familia a otra, así que aquí vamos con algunos consejos según tu tipo de familia.

Pagar menos luz si vives solo/a

De todos los consejos que te hemos dado, destacamos el uso de aparatos inteligentes y apps para controlarlos a distancia mientras estás fuera de casa.

De esta manera, si tienes algún despiste y vas a tardar en llegar, podrás solucionarlo fácilmente.

Mujer que vive sola en piso pequeño

Otra idea es que no caigas en el error de pensar que al ser solo una persona no hace falta tener tanto cuidado. Cada gesto, por pequeño que sea, suma a la hora de ahorrar.

Por último, un truco es habituarte a hacer "una ronda" antes de irte a dormir y antes de salir de casa, en la que compruebas que todo está como tiene que estar: todo apagado, desenchufado y bien cerrado.


Hogares eficientes con niños

Es posible que el ahorro energético se convierta en todo un reto cuando hay peques en casa.

Lo cierto es que el mejor consejo para esta situación es hacerles formar parte de nuestros hábitos de ahorro, hablando con ellos y concienciando sobre la importancia de ser responsables. Es una forma más de colaborar en casa.

Cosas sencillas por las que empezar con los niños serían:

  • Acostumbrarles a duchas cortas: para hacerlo más divertido, podéis competir a ver quién tarda menos en ducharse.
  • Recordarles siempre que apaguen la luz y otros aparatos como la tele, el ordenador, etc.
  • Ver con ellos vídeos adecuados a sus edad en los que se cuente de forma divertida y ligera la importancia del ahorro energético.


Gastar menos luz si hay personas mayores

Cuando convivimos con personas mayores, la temperatura de la casa puede ser el punto en el que más cuesta ponerse de acuerdo.

Por eso, lo ideal es acordar una temperatura media para la casa y tratar de no modificarla, ya que varios cambios a lo largo del día supone un considerable derroche de energía.

En invierno lo recomendable es que no supere los 26ºC y en verano los 21ºC.


Casas eficientes cuando hay animales de compañía

Cuando estamos en el momento más duro del invierno o del verano, suele preocuparnos dejar a nuestras mascotas en casa sin algo que les ayude a sobrellevar la temperatura.

Gato mirando a través de una ventana

Cuando se trata de mascotas como perros, gatos, etc., podemos aplicar las siguientes ideas:

  • En verano: hay animales a los que les encanta jugar con cubitos de hielo. Así, tal cual. Es muy refrescante, les divierte y al ser agua, es bueno para ellos y no mancha. También existen juguetes pensados para que se congelen y dejárselo a las mascotas.
  • En invierno: camas y mantitas suelen ser la solución más común para aislarles del frío. Procura colocar estas cosas en lugares donde no haya corriente para que puedan conservar el calor. Esto también aplica para mascotas que deban estar en jaulas, donde puedes colocar la manta por encima.

Por otro lado, también hay mascotas que requieren de ambientes muy específicos como los peces o los reptiles, en los que la iluminación es una parte esencial de su bienestar.

Trata siempre de comprar elementos que tengan el mínimo consumo posible.

Conclusión: Sentido común para ahorrar en la factura de la luz

Como has visto, no hemos inventado la rueda y los consejos para ahorrar luz que te hemos dado son bastante fáciles y están bastante vistos. Mola tenerlos todos juntos en un mismo lugar y poder ir haciendo "check" de aquellos que consigues implementar.

Por otro lado, seguro que tú tienes tu propia colección de ideas para optimizar el consumo energético de tu casa.

Y es que no hace falta ser ningún experto, basta con activar el sentido común y las ganas de ahorrar para poner estos trucos en marcha y ver cómo tu casa brilla y tu factura adelgaza.

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